A mi guerrera

Si alguien me preguntase hoy por la vida, yo les hablaría de ella.

Les hablaría de su constancia y de su perseverancia, siempre con cabeza. 
Les contaría que es posible seguir caminando aunque tus tobillos se tuerzan y aunque el alma duela. Y que no importa cómo de grande sea el océano en el que vivas, ni tampoco lo cansadas que estén nuestras aletas cuando no tienes ganas de seguir nadando. Con ella, conmigo, con nosotras, se hace de cualquier mar un granito de arena. 

Veo cada día en sus ojos que aunque se sienta vencida y vacía, las batallas del día a día no le han doblegado ni un solo momento. En estas, siempre hay más vencidos que vencedores. Y para mí, no hay mayor vencedora que aquella que se ha dejado la piel a pesar de quedar rota. 

Solo por eso, ella es vida. 

Les hablaría de sus manos, que se han dedicado siempre a cuidarme de la manera más delicada posible y que a la vez me han sabido moldear, dándome ahora las alas que necesito para echar a volar.

Me enseña a saber estar, cuando no quiero estar, cuando me siento pequeña; ella, precisamente ella. Invita a este pececillo a ir mar adentro y de cabeza (ella, precisamente ella), la que quiere que no pare de buscar y de crear oportunidades, a pesar de que ahora vivimos en las aguas más peligrosas y agitadas. 

Y a pesar de que a veces se encuentre perdida y no encuentre la salida, yo diría que además de vida, ella eres luz. Porque es faro de vidas, aun sin saber iluminar la suya propia. ¡Y quién tuviera ese don!

La fragilidad que desprende es tan grande como su fuerza y es por eso por lo que cada una de las lágrimas que le he visto llorar, no son más que un reflejo de la confianza que yo tengo en esta guerrera. 

Y aunque ahora esté triste, su lucha pasará a ser un recuerdo, una marquita que siempre se quedará en la piel y una huella de dolor que poco a poco irá sanando. 

Nunca he visto una cicatriz que quedase estéticamente bonita pero ella, que es vida, me hace entender que lo triste sería no irse de aquí con heridas, sin habernos dejado la piel en aquello que queremos de todo corazón.   

Si me preguntasen qué pienso yo de la vida, de verdad que no sabría hablarles de otra cosa o hacerlo de otra manera; les hablaría de ella, siempre de ella. Y de que cada rincón del mundo que pisa, para mí es un lugar un poco más vivo. 

Resultado de imagen de madre e hijas fotos más entrañables

Comentarios

  1. Cómo me gusta leerte, voy a darle un beso a mi guerrera
    Gracias Rocío =)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

La mejor habilidad del mundo

Sencillez